
El pasado 20 de septiembre se estrenó la película “La Sustancia”, dirigida por Coralie Fargeat, una directora, guionista y productora de cine francés, quien se hizo conocer por su película Revenge (2017), cinta que fue aclamada en festivales de cine y la puso en el mapa para producciones internacionales como la serie original de Netflix Sandman (2022), en la que llegó a dirigir uno de los episodios. Fargeat se caracteriza por su estilo visual y su estilo único utilizando géneros como la acción y el terror más psicológico.
La película está protagonizada por la reconocida Demi Moore, una de las actrices más influyentes de los años 80, no solo por sus películas, sino también por sus aportes y su ayuda para abrir las puertas a las mujeres en la industria. Por otro lado, como co-protagonista está Margaret Qualley, una actriz cuya carrera cada vez va más en ascenso, haciéndose conocer por un rol bastante secundario en la última cinta de Tarantino Once Upon A Time in Hollywood de 2019 y en la serie de HBO The Leftovers, donde tiene un papel más importante.
La película nos presenta al personaje de Demi Moore, Elisabeth Sparkle, una actriz que tiene los días contados en la industria, pues ya ha pasado mucho tiempo desde su auge, y tanto ella como su entorno le dicen que debe retirarse. Sin embargo, encuentra la ayuda de una droga llamada, como dice la película, “La Sustancia”, que le permite crear una versión más jóven de ella misma (que llegaría a ser el papel de Qualley), tomando el nombre de Sue. La droga tiene ciertas reglas para que sea efectiva y duradera, pero, obviamente, nuestra protagonista las va a ignorar por completo, desatando los sucesos de la cinta.

La cinta pertenece al género del body horror, por lo que desde el principio recurrirá a esto para resaltar el mensaje que quiere dar, pues la película nos habla de los límites que estamos dispuestos a cruzar solo para volver a ser una versión de nosotros mismos que ya pasó y que, aunque queramos, no volveremos a ser. Aunque las protagonistas podrían actuar como personas diferentes, la misma película nos dice que no lo son y parece que sólo los personajes no lo saben o no lo entienden, por lo que está explícito que las decisiones de la versión jóven de Elisabeth en realidad son parte de las decisiones inconscientes de la versión original. Esto nos demuestra cómo podemos llegar a ser personas aferradas que, a pesar de ver el daño que nos estamos causando, aún así decidimos quedarnos sólo para sentirnos bien a corto plazo.
Creo que la elección de haber hecho la cinta del género de terror fue muy acertada, y en esta ocasión el ente no es un fantasma, demonio o asesino: el ente en este caso somos nosotros mismos, nuestras obsesiones y nuestros problemas de imagen. No obstante, la cinta a veces redunda en el gore, sobre todo al final, exponiendo los problemas presentados y explicados de forma reiterada, por lo que se siente sobre-explicado.
“La Sustancia” es una buena película de terror con un toque satírico que expone el problema de cómo la sociedad critica a los artistas sólo por cómo se ven. Sin duda, esta cinta dará de qué hablar en las premiaciones, sobre todo por las actuaciones de las dos actrices principales que hacen un trabajo excepcional y lo dejan todo en cámara.
Rodrigo Rengel