Roberto Oropeza
Un libro sobre amores imposibles, de esos que nunca deberían suceder. La Margolita y el Panduco, enamorando entre alcohol y pastillas. Si el destino existe, estos dos personajes están marcados para orbitar uno alrededor del otro, pero jamás estar juntos. Cada encuentro entre ambos significará un giro radical en sus vidas. Se atraen y repelen. A lo largo de la novela esta dinámica vuelve una y otra vez, hasta el desgaste. El Panduco parece una hiena hambrienta y jadeante, y la Margolita una cebra que se ha separado de su manada y camina errática en dirección de su depredador.
Los documentales de vida salvaje suelen culminar estas escenas con algo parecido a la ternura. Una lengua áspera que lame la cabeza de la víctima antes de quebrarle los huesos.
Un libro sobre el lenguaje, usado como el centro gravitacional. O un estandarte. Ya sea en la voz narrativa o los diálogos de los personajes. El registro es simple, pero a su vez ágil. Tiene la particularidad de estar contado como relato oral, con descripciones e imágenes claras y potentes. Habrá algo de humor, pero sin caer en lo patético. Lo que sucede en Las desolvidadas del amor, es un meticuloso trabajo con la oralidad, un modo terrenal para contar la historia sin caer en moralejas ni escenografías de postal para turistas; porque también hay una violencia que envuelve a la novela. Violaciones, muertes y nacimientos, todo se sucede en un modo natural pero implacable.
Un libro sobre lo misterioso. El nacimiento de la Sirinamelia es maldito para la comunidad, pero sagrado para la novela. Ocurrido en medio de la tragedia y la magia, su presencia en la comunidad generará buenas cosechas y bienestar, aunque sus habitantes le tengan miedo por su aspecto: ojos grandes, piernas unidas y labio leporino. Como un jock’ollito. Incapaz de hablar, sólo puede lanzar alaridos, dueña de una suerte errante, tiene un perro de cinco patas como mascota, y a la Margolita como compañera de vida y de música chicha. Su presencia es la que parece traer bienestar a quienes la rodean, aunque estos se dan cuenta de ello demasiado tarde. Como ese dios antiguo que podría traer la salvación a la humanidad y sin embargo es ignorado, incluso perseguido.
Un libro sobre huérfanos errantes. Ninguno de los personajes permanece en su hogar, es más, son desterrados con destino incierto; y como si tuvieran una marca de nacimiento o un aroma especial, lograrán reconocerse para acompañarse lo mejor que pueden. Intentarán crear lo más parecido a un refugio, pero hay heridas demasiado grandes y profundas que no se podrán sanar ni en cien años.
Las desolvidadas del amor es una de las puertas de entrada al universo de Máximo Pacheco. La otra es Los dos entierros de Eleuteria Aymas. Más allá de eso, el espacio que ha sabido crear el autor es un lugar donde la realidad se despoja de todos sus artificios y se muestra tal como es. Árida, ridícula y con sed de sangre. El lector tendrá que estar dispuesto a pagar ese tributo. La recompensa no será dulce. Un golpe en los dientes y una palmada en la espalda. Doloroso pero necesario.
Autor: Máximo Pacheco
Editorial: Dum Dum
Año: 2026












