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Donde tiembla la narrativa oficial: crónicas desde el Caribe Sur de Costa Rica*

Feb 19, 2026

Luis Andrés Sanabria Zaniboni

Durante décadas, Costa Rica ha cultivado con éxito la imagen internacional de “paraíso verde”, una marca-país que combina bosques, playas y estabilidad política para atraer inversión y turismo. Esa narrativa ha sido clave para posicionar al país como destino ecológico de alto valor adquisitivo, pero también ha funcionado como un velo que oculta tensiones profundas en los territorios. Bajo esta promesa de naturaleza intacta, avanzan procesos de extractivismo urbano y turístico que transforman ecosistemas frágiles en infraestructura comercial, muchas veces amparados por permisos fragmentados o interpretaciones laxas de la normativa ambiental. El resultado es un modelo que vende conservación mientras normaliza prácticas que la erosionan.

Uno de los casos más claros ocurre en el Caribe Sur, donde la presión inmobiliaria y turística ha acelerado cambios difíciles de revertir. Allí, Philippe Vangoidsenhoven ha documentado a través de cámaras, recorridos y denuncias, provocando sismos en la narrativa dominante. Su trabajo permite ver, con nitidez, cómo detrás de la imagen de sostenibilidad se despliegan dinámicas que transforman silenciosamente el territorio.

¿Quién es Philippe Vangoidsenhoven?

Philippe Vangoidsenhoven —o Felipe, como lo conocen en el Caribe Sur— es una de las personas defensoras ambientales más persistentes y solitarias de la región. Llegó a Costa Rica desde Bélgica atraído por la promesa de un país ejemplar en protección ambiental. Tras un tiempo en San José, se instaló en Puerto Viejo, donde comenzó a vincularse con la defensa del territorio a partir de la vida cotidiana, su oficio y las redes que lo acercaron a las luchas locales.

Desde la década del 2000 ha dedicado su tiempo, energía y estabilidad personal a documentar y denunciar la destrucción de humedales, ríos y bosques frente al avance de proyectos turísticos, inmobiliarios y madereros. Su labor, constante e incómoda para quienes se benefician de estas transformaciones, lo ha expuesto a intentos de frenar su trabajo desde lo formal —buscando desacreditarlo o impedir sus denuncias— hasta episodios de violencia abierta que afectan su integridad física, su seguridad económica y su bienestar emocional.

Su trayectoria revela las condiciones reales en que se sostiene la defensa ambiental en muchos territorios del país: precariedad, aislamiento, amenazas, daños a su patrimonio, presiones institucionales y una ausencia casi total de mecanismos efectivos de protección. Philippe enfrenta esta lucha prácticamente solo, cargando responsabilidades que deberían ser colectivas y garantizadas por el Estado. La falta de acompañamiento ciudadano e institucional no solo lo pone en riesgo, sino que debilita el tejido social que debería sostener la defensa de los bienes comunes.

A pesar de estas condiciones, su registro ha sido fundamental para exponer cambios territoriales que de otra forma pasarían desapercibidos. Sus cámaras, recorridos y denuncias visibilizan afectaciones que chocan con la imagen país de protección ambiental y revelan las contradicciones entre el discurso oficial y lo que ocurre realmente en el territorio.

Philippe reconoce que esta labor tiene un costo humano enorme: se resiente en el cuerpo, en la economía y en la vida cotidiana. Pero también afirma que su decisión nace de una conciencia que no le permite apartarse. Su historia evidencia que la defensa ambiental no es un acto romántico ni voluntarista, sino un trabajo duro, desigual y muchas veces peligroso. Y, sobre todo, que ninguna persona defensora debería enfrentar sola los riesgos que hoy recaen sobre él.

Su voz recuerda que, sin personas como Philippe, muchos territorios estarían aún más desprotegidos. También interpela a la sociedad: la protección de los bienes comunes no puede seguir dependiendo del sacrificio individual. Necesita apoyo comunitario, respaldo institucional y un compromiso colectivo que reconozca y proteja a quienes cuidan la vida en los territorios.

Alerta temprana: registros comunitarios que incomodan al desarrollo

Cuando un territorio cambia, casi nunca es por accidente. En el Caribe Sur, uno de los casos más reveladores —y más desgastantes para quienes lo han documentado— ha sido seguido por Philippe, quien observa y registra cómo territorios de alta fragilidad ecosistémica se transforman progresivamente en negocios privados. Su documentación muestra, paso a paso, cómo una tala “legal” autorizada desde instancias gubernamentales abre la puerta al relleno, la nivelación y el uso comercial del terreno en plena Zona Marítimo Terrestre. Lo que parece un permiso puntual termina en una alteración profunda del ecosistema y de la vida del lugar.

Lo que revela el territorio: implicaciones ecosistémicas, políticas y sociales

Las implicaciones de este proceso son profundas: pérdida de cobertura forestal, fragmentación de hábitats, alteración de ciclos hidrológicos y una creciente presión sobre las comunidades locales. En este terreno se consolida un modelo de desarrollo excluyente que favorece a grandes inversionistas y margina a las poblaciones que tradicionalmente han habitado y protegido estos ecosistemas.

Esta discusión no se reduce a estar “a favor” o “en contra” del turismo. El problema central es el impacto que esta urbanización descontrolada ejerce sobre las condiciones ecosistémicas de una región altamente vulnerable. El Caribe Sur alberga ecosistemas frágiles donde pequeños cambios en el uso del suelo pueden desencadenar desequilibrios mayores: afectación de humedales, pérdida de biodiversidad, erosión de suelos, alteraciones en los flujos de agua y mayor exposición a inundaciones y eventos extremos. No se trata de rechazar el turismo o el desarrollo, sino de evidenciar cómo, bajo una lógica de especulación inmobiliaria y extractivismo encubierto, se compromete de manera irreversible la integridad ecológica y la resiliencia de la región.

Reconocer y nombrar este proceso es fundamental. No estamos ante simples “nuevos lotes” o “desarrollos”, sino ante la profundización de un modelo que subordina la vida, la biodiversidad y el tejido comunitario a la lógica del mercado y la ganancia rápida. Urge visibilizar lo que ocurre en el Caribe Sur y abrir espacios de resistencia y reflexión crítica para defender un territorio que aún conserva una inmensa riqueza natural y cultural, hoy en grave riesgo.

Patrones de transformación territorial

El proceso de transformación ambiental para fines inmobiliarios sigue un patrón relativamente estable que se repite en distintos puntos del Caribe Sur y otras regiones ecológicamente sensibles:

  1. Obtención del permiso: Con argumentos débiles o interpretaciones flexibles de la normativa.
  2. Extracción de recursos: Tala de árboles valiosos, ocultamiento o aprovechamiento comercial de la madera.
  3. Intervención del terreno: Maquinaria pesada, eliminación de vegetación joven y alteración de ecosistemas sensibles.
  4. Transformación del uso del suelo: Rellenos y nivelaciones incluso en zonas protegidas.
  5. Loteo y venta: Conversión del territorio en parcelas comercializables.

Aunque simple en apariencia, esta secuencia implica transformaciones ecológicas profundas y a menudo irreversibles.

Tácticas de flexibilización normativa

El avance de proyectos urbanísticos en zonas sensibles se sostiene en prácticas que debilitan la normativa ambiental y los controles públicos, entre ellas:

• Fraccionamiento fraudulento de terrenos.
• Permisos fragmentados para evitar evaluaciones ambientales.
• Recalificación inconsistente del uso del suelo.
• Permisos de tala bajo justificaciones agronómicas.
• Estudios ambientales superficiales o incompletos.
• Uso de permisos antiguos o desactualizados.

Estas tácticas forman parte de un patrón que favorece intereses privados a corto plazo, a costa de la destrucción de ecosistemas y del deterioro de los bienes comunes. El problema no es solo la debilidad de la ley, sino la falta de voluntad política para hacerla cumplir.

¿Qué implica cuidar el territorio?

Este trabajo no ocurre en un vacío. A lo largo de estos años, Philippe ha enfrentado presiones directas, intentos de desacreditar su labor, hostilidades en el espacio público y situaciones que buscan desgastarlo emocional y personalmente. Son formas de violencia que inician en lo formal, intentando bloquear o desacreditar su labor, y que en muchos casos escalan hacia violencia abierta, generando riesgo, desgaste emocional y vulneración de su estabilidad de vida.

Estas experiencias no son excepciones; forman parte de un patrón de violencias contra personas defensoras ambientales documentado en distintos territorios del país. En el Caribe Sur, este caso muestra cómo la defensa de un humedal —o de cualquier ecosistema— expone a quienes la realizan a conflictos con intereses económicos bien posicionados, con respaldo institucional y con capacidad de mover procesos rápidamente para consolidar cambios casi irreversibles.

La documentación de Philippe revela algo crucial: no solo evidencia el uso de fragmentos normativos para justificar la destrucción de bienes comunes, sino que también muestra el costo humano de sostener estas luchas. Y es precisamente ese costo el que debe ser reconocido públicamente. La defensa territorial no es un gesto romántico ni un ejercicio técnico; implica tensiones, incomodidades y riesgos que rara vez se nombran.

Por eso es importante contar estas historias: porque lo que ocurre con las personas defensoras es también una señal de lo que puede pasar —o ya está pasando— en otros lugares. Defender el agua, la tierra y los ecosistemas costeros implica también defender a quienes cuidan estos territorios, su bienestar y su derecho a hacerlo sin presiones ni amenazas. Allí se juega no solo la salud ambiental, sino también la calidad de nuestra democracia.

Un primer sismograma: lo que tiembla en los territorios

Este caso marca el primer reporte sismológico socioambiental que se presenta: un ejercicio para registrar los movimientos que suelen quedar fuera de los discursos oficiales y de la publicidad que sostiene la imagen del “paraíso verde”. Frente a un modelo que exporta sostenibilidad mientras permite prácticas que la contradicen, los reportes comunitarios —como los sostenidos por Philippe— resultan fundamentales.

Son ellos los que revelan lo que la retórica oculta: los impactos reales, los ecosistemas alterados, las tensiones vividas día a día y el costo humano de defender los bienes comunes.

En un país donde el lavado verde se ha normalizado como estrategia de legitimación, estas documentaciones desde el territorio funcionan como una contranarrativa imprescindible, capaz de cuestionar lo que se presenta como desarrollo y de poner en el centro a quienes cuidan la vida común. Este primer reporte abre un espacio para que esas voces, registros y alertas tengan un lugar propio, y para recordar que la defensa ambiental empieza por escuchar lo que realmente está temblando en los territorios.

*Nota: Este artículo fue elaborado a partir del trabajo realizado por Philippe Vangoidsenhoven, en articulación y con el acompañamiento del Observatorio de Bienes Comunes de Kioscos Socioambientales – CIEP de la Universidad de Costa Rica, como parte de procesos de monitoreo, documentación y denuncia en defensa del territorio del Caribe Sur en Costa Rica.


Referencias:

Observatorio de Bienes Comunes. (2025). Alertas socioambientales en Puerto Viejo: un monitoreo que vuelve a encender las alarmas. Observatorio de Bienes Comunes-Kioscos socioambientales CIEP UCR. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/alertas-socioambientales-en-puerto-viejo-un-monitoreo-quevuelve-a-encender-las-alarmas/

Observatorio de Bienes Comunes. (2025). Cuando la tala se disfraza de legalidad: patrones que se repiten en el Caribe Sur. Observatorio de Bienes Comunes-Kioscos socioambientales CIEP UCR. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/cuando-la-tala-se-disfraza-de-legalidad-patrones-que-se-repitenen-el-caribe-sur/

Observatorio de Bienes Comunes. (2025). Defender la vida en soledad: la historia de Philippe y el precio de cuidar la naturaleza. Observatorio de Bienes Comunes-Kioscos socioambientales CIEP UCR. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/defender-la-vida-en-soledad-la-historia-de-philippe-y-el-precio-decuidar-la-naturaleza/

Observatorio de Bienes Comunes. (2025). Los ecosistemas costeros desaparecen ante la indiferencia institucional. Observatorio de Bienes Comunes-Kioscos socioambientales CIEP UCR. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/los-ecosistemas-costeros-desaparecen-ante-la-indiferenciainstitucional/

Observatorio de Bienes Comunes. (2025). Monitoreo comunitario en el Caribe Sur: la lucha contra la degradación ambiental. Observatorio de Bienes Comunes-Kioscos socioambientales CIEP UCR. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/monitoreo-comunitario-en-el-caribe-sur-la-lucha-contra-ladegradacion-ambiental/

Observatorio de Bienes Comunes. (2025). Monitoreo ciudadano evidencian reincidencia y debilidad institucional en el Caribe Sur. Observatorio de Bienes Comunes-Kioscos socioambientales CIEP UCR. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/monitoreo-ciudadano-evidencian-reincidencia-y-debilidadinstitucional-en-el-caribe-sur/

Observatorio de Bienes Comunes. (2025). Monitoreos ambientales en defensa del territorio: las denuncias de Philippe Vangoidsenhoven. Observatorio de Bienes Comunes-Kioscos socioambientales CIEP UCR. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/monitoreos-ambientales-en-defensa-del-territorio-las-denunciasde-philippe-vangoidsenhoven/

Observatorio de Bienes Comunes. (2025). Un apellido difícil, una causa clara: defender la vida en el Caribe Sur. Observatorio de Bienes Comunes-Kioscos socioambientales CIEP UCR. https://bienescomunes.fcs.ucr.ac.cr/un-apellido-dificil-una-causa-clara-defender-la-vida-en-el-caribesur/

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